Esta versión de la panzanella combina pimientos asados y ligeramente ahumados,
tomates jugosos, pan rústico y una vinagreta intensa de tomate y orégano.
El pan absorbe todos los jugos y el aliño, mientras que los pimientos aportan
un sabor dulce, profundo y ligeramente ahumado.
Ingredientes
- 300 g de tomates maduros
- 150 g de pan rústico o ciabatta del día anterior
- 2 pimientos rojos
- 1/2 cebolla roja
- 80 g de aceitunas verdes
- Un puñado de albahaca o perejil fresco
- Sal, al gusto
- Pimienta negra recién molida, al gusto
Para la Vinagreta de Tomate y Orégano
- 1 tomate maduro
- 3–4 tomates cherry
- 30 g de vinagre de vino tinto
- 90 g de AOVE
- 1 diente de ajo
- Orégano fresco
- Tomillo, opcional
- Sal y pimienta, al gusto
Cómo Prepararla
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Asa los pimientos.
Hornéalos a temperatura muy alta hasta que la piel esté bien negra por todos lados.
También puedes hacerlo bajo el grill o directamente sobre una llama de gas.
Colócalos en un bol, cúbrelos y déjalos reposar durante 10–15 minutos. - Retira la piel quemada, quita las semillas y corta los pimientos en tiras grandes.
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Prepara el pan.
Córtalo o rómpelo en trozos medianos.
Si el pan está demasiado fresco, tuéstalo durante 8–10 minutos a 180°C
hasta que quede ligeramente crujiente. - Corta los tomates en trozos grandes y la cebolla roja en láminas finas.
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Prepara la vinagreta.
Tritura el tomate maduro, los tomates cherry, el vinagre de vino tinto,
el AOVE, el ajo, el orégano fresco y el tomillo, si lo usas.
Añade sal y pimienta al gusto y tritura hasta obtener una mezcla suave y emulsionada. -
Mezcla en un bol grande el pan, los tomates, los pimientos asados,
la cebolla roja y las aceitunas. -
Añade la vinagreta de tomate y orégano y mezcla bien,
procurando que el pan absorba parte del aliño. - Deja reposar la panzanella durante 15–20 minutos antes de servir.
- Termina con albahaca o perejil fresco y un poco más de AOVE, si quieres.
Consejo
No tengas miedo de quemar bien la piel de los pimientos:
ese tostado intenso es lo que les da su sabor ahumado.
Después de dejarlos sudar, retira la piel,
pero no los enjuagues con agua para no perder parte de su sabor.









