Esta ensalada es todo lo que me apetece comer en verano: tomates jugosos, burrata cremosa, albaricoques asados y dulces, cerezas frescas y muchas hierbas aromáticas. Al asar los albaricoques con miel y tomillo, se vuelven increíblemente fragantes y realzan su dulzor natural. Es una receta fresca, colorida y perfecta para los días cálidos.
Ingredientes
- 3–4 tomates maduros, en rodajas
- 1 cebolla morada pequeña, picada finamente
- 1 puñado de cilantro fresco, picado
- 10–12 cerezas, deshuesadas y cortadas por la mitad
- 2 albaricoques, partidos por la mitad
- 1 cucharada de miel
- 3–4 ramitas de tomillo fresco
- 1 burrata
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 1 cucharada de reducción de vinagre balsámico
- Sal marina
- Pimienta negra recién molida
Preparación
Precalienta el horno a 200°C.
Coloca los albaricoques en una fuente para horno. Rocíalos con la miel, añade el tomillo y hornéalos durante 15–20 minutos, hasta que estén tiernos y ligeramente caramelizados. Déjalos templar unos minutos.
Dispón las rodajas de tomate en una fuente. Añade la cebolla morada, el cilantro, las cerezas y los albaricoques asados.
Coloca la burrata en el centro. Aliña con el aceite de oliva y la reducción de balsámico. Termina con sal marina y pimienta negra recién molida.
Sírvela inmediatamente con un buen pan crujiente para disfrutar de todos los jugos del tomate y la burrata.










