Si me sigues desde hace tiempo, sabes que me encanta reinventar recetas clásicas. Y hoy le damos un giro fresco y moderno al arenque bajo un abrigo de piel.
Imagínate esto: una rebanada de pan de centeno denso y fragante. Encima, una crema vibrante y suave: remolacha triturada, yogur griego y un toque de cebolla para lograr el equilibrio perfecto. Luego, la estrella del plato: arenque sedoso y salado. ¿El toque final? Un poco de cilantro fresco.
Es atrevido, inesperado y, créeme, absolutamente adictivo. Un guiño a la tradición, pero con una vibra completamente nueva. ¿Lo probarías?
Ingredientes:
Para la crema de remolacha:
- 1 remolacha mediana, asada o hervida
- 3 cucharadas de yogur griego
- ½ cebolla roja pequeña, finamente picada
- 1 cucharadita de jugo de limón
- Sal y pimienta negra al gusto
Para el montaje:
- 4 rebanadas de pan de centeno denso
- 200 g de filetes de arenque, cortados en trozos pequeños
- 1 cucharada de cilantro fresco, picado
Instrucciones:
- Pelar y trocear la remolacha. Licuarla en un procesador de alimentos con el yogur griego, la cebolla roja picada, el jugo de limón, la sal y la pimienta negra. Procesar hasta obtener una crema suave y homogénea. Ajustar la sazón si es necesario.
- Untar una capa generosa de la crema de remolacha sobre cada rebanada de pan de centeno.
- Colocar los trozos de arenque encima de manera uniforme.
- Espolvorear con cilantro fresco para un toque de frescura y sabor cítrico.
- Disfrutar inmediatamente como aperitivo o comida ligera. Acompaña perfectamente con una copa de vino blanco seco o un chupito de vodka bien frío para una experiencia auténticamente rusa.
¿Te animas a probar esta versión moderna del clásico Shuba?







