Una de nuestras tradiciones semanales favoritas cuando estamos en casa es viajar a través de la comida — ¡y la semana pasada hicimos un viaje virtual a Myanmar!
Así que aquí va mi pequeña carta de amor a la cocina birmana: cálida, intensa, reconfortante y totalmente subestimada.
Empezamos con un gran bol de Khow Suey birmano — una sopa de fideos al curry, cremosa, perfectamente especiada y llena de energía reconfortante.
Ingredientes:
- 300 g de pechuga o muslos de pollo, cortados en trozos pequeños
- 2 cucharadas de pasta de curry (amarilla o roja, según tu gusto)
- 1 lata (400 ml) de leche de coco
- 1 taza de caldo de pollo
- 200 g de fideos de huevo o de arroz
- 1 cebolla pequeña, picada fina
- 2 dientes de ajo, picados
- 1 cucharadita de jengibre rallado
- 1 cucharada de salsa de soja o salsa de pescado
- 1 cucharadita de azúcar moreno
- Sal y jugo de lima al gusto
- Aceite vegetal para cocinar
Para decorar:
- Ajo frito
- Medio huevo cocido
- Cilantro fresco o cebolla verde
- Gajos de lima
Preparación:
- Cocina los fideos según las instrucciones del paquete. Escurre y reserva.
- En una sartén grande, calienta un poco de aceite y sofríe la cebolla hasta que esté tierna. Agrega el ajo y el jengibre, cocina hasta que desprendan aroma.
- Añade la pasta de curry y cocina 1–2 minutos para liberar su sabor.
- Incorpora el pollo y remueve hasta que se dore ligeramente.
- Vierte la leche de coco y el caldo de pollo, mezcla bien. Agrega la salsa de soja y el azúcar. Cocina a fuego lento durante 10–15 minutos, hasta que el pollo esté tierno y la sopa espese un poco.
- Prueba y ajusta con sal y jugo de lima al gusto.
- Sirve los fideos en tazones y cubre con el curry caliente.
- Decora con ajo frito, medio huevo cocido y hierbas frescas.
Cremoso, aromático y lleno de sabor reconfortante — ¡un plato que calienta el alma y alegra el día!









