Un bowl cremoso, lleno de umami y con un toque ahumado
Si crees que el congee es solo “arroz para cuando estás enfermo”, esta versión te hará cambiar de opinión.
El dashi aporta profundidad, la cúrcuma calidez y color, y los camarones con setas lo convierten en un plato completo, casi de restaurante.
Ingredientes (2 porciones)
Base:
- 100 g (½ taza) de arroz de grano corto
- 800 ml de caldo dashi (o agua + dashi en polvo)
- 1/4 cucharadita de cúrcuma
- 1–2 tazas de agua (según sea necesario)
- una pizca de sal
Toppings:
- 150–200 g de camarones (pelados y desvenados)
- 3–4 setas shiitake (en rodajas)
- un puñado de brotes frescos (de soja u otros)
- 1–2 hojas de nori (cortadas en tiras finas)
Para terminar:
- 1–2 cucharadas de salsa de soja
- unas gotas de Tabasco chipotle
Instrucciones
- Lava el arroz hasta que el agua salga casi transparente.
- Añádelo a una olla con el dashi y la cúrcuma.
- Lleva a ebullición suave y luego baja el fuego.
- Cocina a fuego lento durante 30–40 minutos, removiendo de vez en cuando. El objetivo: que los granos se deshagan y liberen almidón, creando una textura cremosa tipo papilla. Si se espesa demasiado, añade agua. El congee debe quedar suelto, sedoso, casi fluido.
- Mientras se cocina el congee:
– Saltea los camarones en una sartén caliente durante 1–2 minutos por lado hasta que estén justo en su punto
– Retira y reserva
– En la misma sartén, cocina las shiitake hasta que estén suaves y ligeramente doradas - Sirve el congee en bowls.
No sobrecocines los camarones, deben quedar jugosos.
Añade por encima:
- camarones
- shiitake
- brotes frescos
- tiras crujientes de nori
Añade un chorrito de salsa de soja y unas gotas de Tabasco chipotle.
Por qué funciona
- Dashi = base profunda de umami
- Cúrcuma = calidez, color y un toque terroso
- Almidón del arroz = cremosidad natural sin necesidad de lácteos
- Camarones + setas = equilibrio entre dulce y salado
- Tabasco chipotle = contraste ahumado que eleva el plato
Tips
- ¿Lo quieres más cremoso? Añade un huevo o una yema al final
- ¿Más profundidad? Unas gotas de aceite de sésamo
- ¿Más textura? Ajo crujiente o chalotas fritas










