Tapas

Pastel de hígado

Liver cake

El pastel de hígado es un clásico de la cocina de Europa del Este que parece un pastel de celebración, pero en realidad está hecho con finas tortitas de hígado intercaladas con un relleno cremoso de ajo y verduras salteadas. Incluso quienes no suelen disfrutar del hígado suelen sorprenderse por lo jugoso, tierno y delicioso que resulta. Es perfecto para preparar con antelación, ya que su sabor mejora después de unas horas en el frigorífico.

Ingredientes

Para las tortitas de hígado

  • 700 g de hígado de pollo o de ternera
  • 1 cebolla mediana
  • 2 huevos
  • 150 ml de leche
  • 120 g de harina de trigo
  • 1 cucharadita de sal
  • ½ cucharadita de pimienta negra
  • Aceite vegetal para freír

Para el relleno

  • 3 zanahorias grandes ralladas
  • 1 cebolla grande picada finamente
  • 300 g de crema agria (nata agria)
  • 150 g de mayonesa
  • 3 dientes de ajo machacados
  • Un buen puñado de eneldo y perejil frescos picados
  • Sal y pimienta al gusto

Preparación

Limpia bien el hígado y retira cualquier membrana o nervio que pueda tener. Colócalo en una batidora junto con la cebolla y tritura hasta obtener una mezcla completamente homogénea.

Añade los huevos, la leche, la harina, la sal y la pimienta negra. Vuelve a triturar hasta conseguir una masa lisa y sin grumos. Déjala reposar unos 10 minutos mientras preparas el relleno.

Calienta una sartén antiadherente ligeramente engrasada a fuego medio. Vierte una pequeña cantidad de masa y distribúyela para formar una tortita fina. Cocina durante 1–2 minutos por cada lado hasta que esté ligeramente dorada. Repite el proceso con toda la masa, añadiendo un poco más de aceite si es necesario. Deja enfriar las tortitas por completo.

Mientras tanto, calienta un poco de aceite en otra sartén. Sofríe la cebolla durante 3–4 minutos hasta que esté transparente. Incorpora la zanahoria rallada y cocina durante 8–10 minutos más, hasta que las verduras estén tiernas y ligeramente caramelizadas. Añade una pizca de sal y deja enfriar.

En un bol mezcla la crema agria, la mayonesa, el ajo machacado y las hierbas frescas picadas. Remueve bien y añade un poco de pimienta negra al gusto.

Para montar el pastel, coloca una tortita de hígado sobre un plato. Unta una fina capa de la salsa cremosa y añade una cucharada de las verduras salteadas. Continúa alternando tortitas, salsa y verduras hasta terminar todos los ingredientes.

Cubre la parte superior con una última capa de salsa y decora con el resto de la zanahoria, hierbas frescas o, si lo deseas, con yema de huevo duro rallada.

Tapa el pastel y déjalo reposar en el frigorífico durante al menos 4 horas, aunque lo ideal es dejarlo toda la noche. Durante ese tiempo las tortitas absorberán el relleno y el pastel quedará especialmente jugoso, tierno y lleno de sabor.

Cómo servirlo

Sírvelo frío o a temperatura ambiente como entrante, almuerzo ligero o parte de una mesa festiva. Córtalo como si fuera un pastel y acompáñalo con verduras frescas, encurtidos o pan crujiente.

Consejos

  • El hígado de pollo tiene un sabor más suave y delicado, mientras que el de ternera es más intenso.
  • No cocines demasiado las tortitas para que no queden secas.
  • Este pastel está aún más rico al día siguiente, cuando todos los sabores se han integrado.
  • También puedes decorar la superficie con huevo duro rallado, nueces picadas o más hierbas frescas para darle un toque especial.

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