Un plato sencillo que funciona gracias a una cosa: la mantequilla
Hay recetas que impresionan por su complejidad…
y luego están las que ganan porque entienden el sabor.
Este es uno de esos platos.
La pasta es un clásico de Europa del Este: pasta, carne molida, cebolla… y un ingrediente clave que lo une todo en algo profundamente reconfortante – la mantequilla. La mantequilla es lo que crea la textura, el aroma y ese acabado sedoso.
Ingredientes (2–3 porciones)
- 250 g de pasta (formas cortas: coditos, fusilli, penne)
- 300 g de carne molida de res (ideal 15–20% grasa)
- 1 cebolla mediana, finamente picada
- 2–3 cucharadas de mantequilla (no la reduzcas — es clave)
- Sal
- Pimienta negra recién molida
- Opcional: 1 diente de ajo
Preparación
- Cocinar la pasta. Hierve abundante agua con sal (debe saber a mar).
- Cocina la pasta hasta que esté al dente. Antes de escurrir, reserva 2–3 cucharadas del agua de cocción.
- Crear la base de sabor. En una sartén grande, derrite la mitad de la mantequilla a fuego medio.
Añade la cebolla y cocina hasta que esté:
- suave
- ligeramente dorada
- con un aroma dulce
- (Opcional: añade el ajo en los últimos 30 segundos)
- Dorar bien la carne. Añade la carne molida.
Importante:
- sepárala bien
- no la muevas constantemente
Cocina hasta que:
- esté bien dorada
- sin exceso de líquido
Sazona generosamente con sal y pimienta.
- Mezclar pasta y carne. Añade la pasta directamente a la sartén. Mezcla bien para que absorba los jugos de la carne.
- El paso clave (no lo saltes)
Añade:
- la mantequilla restante
- un chorrito del agua de cocción
Mezcla hasta que:
- la mantequilla se derrita
- la salsa quede brillante
- la pasta esté bien cubierta
Esto crea una emulsión ligera, no grasa sino sedosa.
- Prueba y ajusta:
- sal
- pimienta
Sirve inmediatamente.
Sugerencias para servir
- Mejor recién hecho – la textura es clave
- Puedes añadir eneldo o perejil para frescura
- Combina muy bien con pepinillos (clásico de Europa del Este)










