El tamagoyaki es una tortilla japonesa suave y ligeramente dulce, normalmente hecha en una sartén rectangular (makiyakinabe). Pero sorpresa: ¡también se puede hacer perfectamente en una sartén redonda! Yo lo hice y quedó genial, solo requiere un poquito más de técnica.
Ingredientes:
- 3 huevos
- 1 cucharadita de azúcar
- 1 cucharadita de salsa de soja
- 1 cucharadita de mirin (o una mezcla de miel + agua)
- Un poco de aceite o mantequilla para freír
Preparación:
- Bate los huevos con el azúcar, la salsa de soja y el mirin hasta que quede una mezcla homogénea. No hace falta batir en exceso.
- Calienta una sartén redonda antiadherente a fuego medio y úntala ligeramente con aceite usando una brocha o servilleta.
- Vierte una capa fina de la mezcla — lo justo para cubrir el fondo. Cocina hasta que empiece a cuajar, pero sin dejar que se seque.
- Enrolla la capa desde un lado hasta el otro, como un rollito. No lo saques de la sartén — deslízalo hacia un lado.
- Vuelve a engrasar la sartén y echa otra capa fina de huevo. Y aquí el truco de la sartén redonda: parte del huevo se extenderá por los lados y debajo del rollito, ¡y está bien! Levanta con cuidado el rollito para que el huevo nuevo fluya por debajo.
- Cuando esa capa esté cuajada, enrolla nuevamente incluyendo la parte anterior. Repite hasta que se acabe la mezcla.
- Saca el rollo, deja enfriar un poco y córtalo en rodajas.
Consejos:
- El rollo no tendrá las esquinas marcadas como en una sartén rectangular, pero el sabor será el mismo.
- Puedes colar la mezcla antes de cocinar para una textura más fina.
- Sírvelo con arroz, con salsa de soja o solo. ¡Está rico tanto caliente como frío!











