Rica, intensa y sorprendentemente perfecta.
Esta pasta integral combina el sabor salado del salmón, la frescura de los espárragos, el toque crujiente de los piñones y la profundidad del cheddar curado. El aceite de oliva infusionado con albahaca y un punto de picante lo unen todo en un plato reconfortante y lleno de carácter.
Fresca, potente, ligeramente picante y muy reconfortante.
Ingredientes
- 180–200 g de pasta integral (espaguetis, linguine o penne)
- 120–150 g de salmón salado, cortado en láminas finas o desmenuzado
- 1 manojo de espárragos, con los extremos duros retirados y cortados en trozos
- 1–2 tomates verdes, en rodajas o trozos grandes
- 2 cucharadas de piñones
- 40–50 g de cheddar curado, rallado fino
- 2 cucharadas de aceite de oliva infusionado con albahaca (o aceite de oliva + albahaca fresca)
- 1 diente de ajo, laminado fino
- Copos de chile, al gusto
- Pimienta negra recién molida, al gusto
- Sal (solo para el agua de la pasta)
Preparación
- Cocer la pasta
Hierve una olla grande con abundante agua y sal. Cuece la pasta integral hasta que esté al dente, siguiendo las instrucciones del paquete.
Reserva aproximadamente ½ taza del agua de cocción y escurre la pasta. - Tostar los piñones
Calienta una sartén seca a fuego medio y tuesta los piñones hasta que estén dorados y aromáticos. Reserva. - Crear la base de sabor
En una sartén amplia, calienta el aceite de oliva infusionado con albahaca a fuego medio-bajo.
Añade el ajo, los copos de chile y la pimienta negra. Cocina suavemente durante 30–40 segundos, sin dorar el ajo. - Añadir las verduras
Incorpora los tomates verdes y los espárragos. Saltea durante 2–3 minutos, manteniéndolos frescos, verdes y ligeramente crujientes. - Mezclar con la pasta
Añade la pasta cocida a la sartén junto con un chorrito del agua de cocción reservada. Mezcla bien hasta que la pasta quede brillante y bien impregnada. - Incorporar el salmón
Retira la sartén del fuego y añade el salmón salado con cuidado, mezclando suavemente para que se ablande con el calor residual sin cocinarse en exceso. - Terminar el plato
Añade los piñones tostados, el cheddar curado rallado y un chorrito extra de aceite de albahaca. Ajusta el picante al gusto.
Sugerencias para servir
Sirve inmediatamente, bien caliente, con más cheddar rallado y pimienta negra recién molida.
Acompaña perfectamente con una ensalada verde sencilla o una copa de vino blanco seco.
Consejos y variaciones
- ¿Sin aceite de albahaca? Usa aceite de oliva normal y termina con hojas de albahaca fresca.
- Cambio de queso: El gouda curado o el pecorino funcionan muy bien.
- Toque fresco: Unas gotas de limón justo antes de servir quedan increíbles.
- Más proteína: Un huevo pasado por agua por encima es espectacular.










