Una de las formas más sencillas y deliciosas de disfrutar los espárragos mientras están de temporada.
Tiernos pero crujientes, acompañados de una vinagreta de mostaza intensa y aromática, son el acompañamiento perfecto para cualquier comida primaveral o veraniega.
Ingredientes
Para los espárragos:
- 1 manojo de espárragos frescos (aprox. 400–500 g)
- Agua con hielo para enfriar
Para la vinagreta de mostaza:
- 1 cucharada de mostaza de Dijon
- 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 2 cucharadas de vinagre de vino
- Sal al gusto
- Pimienta negra recién molida al gusto
Preparación
- Lleva una olla grande con agua a ebullición. Añade los espárragos y cuécelos durante 2–3 minutos, dependiendo de su grosor.
- Pásalos inmediatamente a un recipiente con agua y hielo para detener la cocción y conservar su color verde intenso y su textura crujiente.
- Mientras tanto, prepara la vinagreta. En un bol pequeño, bate la mostaza de Dijon, el aceite de oliva y el vinagre de vino hasta obtener una mezcla homogénea y emulsionada.
- Añade sal y pimienta al gusto.
- Escurre bien los espárragos y sécalos ligeramente si es necesario.
- Colócalos en una fuente y aliña generosamente con la vinagreta de mostaza.
- Sirve inmediatamente o fríos.
Consejos
- Añade unas lascas de parmesano para un toque más intenso.
- Un huevo pasado por agua convierte este plato en un almuerzo ligero y completo.
- Hierbas frescas como cebollino, perejil o eneldo combinan perfectamente con la vinagreta.
- La vinagreta puede prepararse con hasta 3 días de antelación y conservarse en la nevera.
Crujientes, frescos, ligeramente ácidos y absolutamente deliciosos.









