Sandía amarilla dulce, mozzarella cremosa y rúcula picante — mi lujo del verano. Un toque de aceite de oliva, semillas tostadas y albahaca… y de pronto parece un almuerzo en el Mediterráneo. Sencillo, brillante e irresistible.
Ingredientes:
- 2 tazas de sandía amarilla, cortada en cubos
- Un puñado de rúcula
- 8–10 bolitas de mozzarella
- Algunas tiras de albahaca morada (o albahaca normal)
- 1–2 cucharadas de semillas de calabaza
- Aceite de oliva – 1 cucharada
- Jugo de limón – 1 cucharada
- Sal y pimienta negra – al gusto
- Opcional: una pizca de hojuelas de chile para más sabor
Preparación:
- Base:
Coloca la rúcula de forma uniforme en un plato o bol. - Agrega la sandía amarilla:
Distribuye los cubos sobre la cama de rúcula. - Añade la mozzarella:
Coloca las bolitas de mozzarella entre los trozos de sandía. - Incorpora la albahaca:
Corta la albahaca morada en tiras finas y espárcela por encima. - Semillas:
Espolvorea las semillas de calabaza para dar un toque crujiente. - Aliño:
Rocía con aceite de oliva y jugo de limón.
Añade sal, pimienta y, si quieres, un poco de chile. - Servir:
Disfrútala fresca — ¡es súper refrescante!










