Si necesitas algo ligero, fresco y divertido para un almuerzo de verano o simplemente un pequeño impulso, esta ensalada de sandía es justo lo que quieres. Es colorida, crujiente y sorprendentemente sofisticada con un esfuerzo mínimo — básicamente, un win-win.
Ingredientes (para 2–3 personas):
- Sandía (yo usé amarilla, pero la normal también sirve) — 2 tazas, en cubos
- Rúcula fresca — 2 tazas
- Bolitas de mozzarella o trozos — 150 g
- Semillas de calabaza — 2 cucharadas, tostadas
- Hojas de albahaca fresca — un puñado
Aderezo:
- Vinagre de manzana — 1 cucharada
- Miel — 1 cucharadita
- Aceite de oliva — 2 cucharadas
- Sal y pimienta — al gusto
Instrucciones:
- En un bol grande, mezcla la sandía, la rúcula, la mozzarella, las semillas de calabaza y la albahaca.
- En un tarro pequeño, agita el vinagre de manzana, la miel, el aceite de oliva, la sal y la pimienta.
- Vierte el aderezo sobre la ensalada y mezcla suavemente para que todo quede bien cubierto.
- Sirve inmediatamente y disfruta de la mezcla divertida de sabores dulces, salados y herbales.
Esta ensalada es básicamente el verano en un plato — refrescante, crujiente, ligeramente dulce y ridículamente fácil. Perfecta para brunch, almuerzos ligeros o como acompañamiento divertido para la cena.









