Ligera, crujiente y con el toque justo de picante — esta ensalada es una de esas recetas simples que resultan mucho más sabrosas de lo que parece. La mezcla de pepino fresco, sésamo y chalotas crujientes la convierte en ese plato al que siempre vuelves por “una cucharada más”.
Ingredientes
- 2 pepinos medianos, cortados en rodajas finas
- 1 cebolla roja pequeña o 2 chalotas, cortadas en rodajas finas
- 1 chile verde (o más, al gusto), picado finamente
- 2 cucharadas de semillas de sésamo tostadas
- 1 cucharada de cacahuetes tostados (opcional, para dar más textura)
- 1 cucharada de salsa de pescado (o salsa de soja para versión vegetariana)
- 1 cucharada de jugo de lima o vinagre de arroz
- 1 cucharadita de azúcar
- 1 cucharada de aceite neutro (como de girasol o cacahuete)
- Sal al gusto
- Cilantro o menta fresca, para decorar
Instrucciones
- Preparar las chalotas — Calienta un poco de aceite en una sartén y fríe las chalotas hasta que estén doradas y crujientes. Retira y deja escurrir sobre papel absorbente.
- Mezclar el aderezo — En un bol pequeño, combina la salsa de pescado, el jugo de lima, el azúcar y una pizca de sal. Remueve hasta disolver el azúcar.
- Armar la ensalada — En un bol grande, mezcla los pepinos con el chile verde, las semillas de sésamo y los cacahuetes.
- Añadir el aderezo y mezcla suavemente para cubrir todos los ingredientes.
- Terminar con las chalotas crujientes por encima y un puñado de hierbas frescas.
- Servir de inmediato — está mejor cuando los pepinos están fríos y las chalotas aún crujientes.
Consejo: Para un sabor más intenso, aplasta ligeramente los pepinos con el lateral del cuchillo antes de cortarlos — absorberán mejor el aderezo.










