Saludables, jugosas y perfectas para congelar
Si buscas una alternativa más ligera y natural a las salchichas industriales, ¡esta receta es para ti! Estas salchichas caseras de pollo están llenas de sabor, son fáciles de preparar y se pueden congelar sin problema. Prepara una buena cantidad y disfrútalas en el desayuno, en bocadillos o como aporte rápido de proteína durante el día.
Ingredientes (para 8–10 salchichas pequeñas):
- 500 g de pechuga de pollo
- 2 dientes de ajo
- 2 cucharaditas de pimentón dulce
- ½ cucharadita de cilantro molido
- 1 cucharadita de sal
- Pimienta negra molida al gusto
- 50 ml de agua muy fría
- 1 cucharada de aceite de oliva (opcional, para dar jugosidad)
- Tripas naturales o film transparente
Preparación:
- Corta la pechuga de pollo en trozos y tritúrala con un procesador o una picadora hasta obtener una masa homogénea.
- Añade el ajo rallado, el pimentón, el cilantro, la sal, la pimienta, el agua fría y el aceite de oliva. Mezcla bien durante 5–7 minutos hasta que la masa se vuelva pegajosa y elástica.
- Si usas film transparente: pon una cucharada de mezcla sobre el film, enrolla apretado como un caramelo y ata los extremos con hilo de cocina.
- Si usas tripas naturales, rellénalas con ayuda de una máquina de embutir o una boquilla para embutidos.
- Cocínalas a fuego bajo (sin hervir) en agua a unos 80–85 °C durante 20 minutos.
- O bien hornéalas envueltas en papel de aluminio a 180 °C durante 20–25 minutos.
- Déjalas enfriar si no las vas a consumir de inmediato. Puedes dorarlas ligeramente en sartén antes de servir para más sabor.
Cómo conservar:
¡Estas salchichas se congelan muy bien!
Guárdalas envueltas individualmente o en un recipiente hermético — se conservan hasta 2 meses en el congelador.
Solo tienes que descongelarlas en la nevera durante la noche y recalentarlas cuando las necesites.







