Almuerzo

Albóndigas de carne de res en salsa de tomate

meatballs

Estas jugosas albóndigas de carne de res se preparan con sémola para lograr una textura más tierna y se cocinan lentamente en una rica salsa de tomate con ajo, cebolla, orégano y un sutil toque umami de salsa de soja. Un plato sencillo, reconfortante y perfecto para una comida diaria.

Ingredientes (para 3–4 personas)

Para las albóndigas

  • 500 g de carne de res molida
  • 3 cucharadas de sémola
  • 1 cebolla pequeña, rallada finamente o picada
  • 1 diente de ajo, picado
  • Sal y pimienta negra al gusto
  • 1 cucharada de aceite de oliva (para freír)

Para la salsa de tomate

  • 400 g de tomates (frescos picados o enlatados)
  • 1 cebolla pequeña, finamente picada
  • 2 dientes de ajo, picados
  • 1–2 cucharaditas de salsa de soja
  • 1 cucharadita de orégano seco
  • Sal y pimienta negra al gusto
  • 2 cucharadas de aceite de oliva

Preparación

  1. Preparar la mezcla de las albóndigas
    En un bol, mezcla la carne molida, la sémola, la cebolla rallada, el ajo, la sal y la pimienta. Mezcla suavemente hasta integrar. Deja reposar la mezcla durante 5–10 minutos para que la sémola absorba la humedad.
  2. Formar y dorar las albóndigas
    Forma albóndigas de tamaño mediano. Calienta el aceite de oliva en una sartén grande a fuego medio y dora ligeramente las albóndigas por todos los lados. No es necesario que estén completamente cocidas en este punto. Retíralas y resérvalas.
  3. Preparar la salsa de tomate
    En la misma sartén, añade un poco más de aceite si es necesario. Sofríe la cebolla picada hasta que esté blanda y translúcida. Añade el ajo y cocina durante unos 30 segundos.
    Incorpora los tomates, la salsa de soja y el orégano. Sazona ligeramente con sal y pimienta.
  4. Cocinar a fuego lento
    Devuelve las albóndigas a la salsa, baja el fuego, tapa la sartén y cocina a fuego lento durante 15–20 minutos, hasta que las albóndigas estén tiernas, bien cocidas y la salsa se haya espesado.
  5. Ajustar el sabor
    Prueba y ajusta la sazón si es necesario. Añade un poco de agua si la salsa se espesa demasiado.

Para servir

Sirve las albóndigas calientes con arroz blanco, puré de patatas o pasta. Acompaña con verduras frescas o hierbas aromáticas para un toque fresco.

Consejos

  • La sémola mantiene las albóndigas especialmente suaves sin necesidad de usar pan rallado.
  • Una pequeña cantidad de salsa de soja realza el sabor del tomate sin dominar el plato.
  • Estas albóndigas se recalientan muy bien y están aún más sabrosas al día siguiente.

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