Como amante del caramelo, este plato me da la misma satisfacción — pero en versión salada. La berenjena se vuelve sedosa en el horno, absorbiendo un glaseado brillante de miso que combina lo salado, lo dulce y lo umami en una mezcla perfecta. Es pegajoso, intenso y un poco adictivo — como si el miso y el toffee tuvieran un romance secreto a medianoche.
Acompañado con un nido de fideos de arroz, es puro confort disfrazado de elegancia — el tipo de comida que te hace cerrar los ojos después del primer bocado y simplemente disfrutarlo.
Perfecto para noches acogedoras, una copa de vino en la mano y ningún remordimiento.
Ingredientes (para 2 porciones)
Para las berenjenas:
- 2 berenjenas medianas (preferiblemente japonesas o italianas)
- 1 cucharada de aceite neutro (sésamo o girasol)
Para el glaseado de miso:
- 1 ½ cucharadas de pasta de miso blanco
- 1 cucharada de salsa de soja
- 1 cucharada de mirin (o vinagre de arroz + ½ cucharadita de azúcar)
- 1 cucharadita de miel o sirope de arce
- 1 cucharadita de aceite de sésamo
- 1 diente pequeño de ajo rallado
- ½ cucharadita de jengibre rallado
- Opcional: una pizca de hojuelas de chile
Para servir:
- Fideos de arroz o arroz jazmín
- Semillas de sésamo
- Cebolla verde o cilantro picado
- Unas gotas de limón o lima (opcional)
Preparación
- Preparar las berenjenas
Corta las berenjenas por la mitad a lo largo. Haz cortes en forma de cruz sobre la pulpa sin atravesar la piel. Unta con un poco de aceite. - Hornear la base
Coloca las berenjenas con la parte cortada hacia arriba en una bandeja y hornéalas a 200 °C durante unos 20 minutos, hasta que estén tiernas y ligeramente doradas. - Preparar el glaseado de miso
En un bol pequeño, mezcla la pasta de miso, la salsa de soja, el mirin, la miel, el aceite de sésamo, el ajo y el jengibre hasta obtener una mezcla lisa y brillante. - Glasear y hornear otra vez
Pincela las berenjenas asadas con el glaseado de miso. Vuelve a meterlas al horno durante 10–12 minutos, hasta que la superficie esté pegajosa, caramelizada y con burbujas. - Servir y disfrutar
Espolvorea con semillas de sésamo, cebolla verde y un poco de chile si te gusta el picante.
Sírvelo caliente con fideos de arroz o arroz jazmín — y, por qué no, con una copa de vino 🍷
Consejos
- ¿Quieres un sabor más cremoso? Añade una cucharadita de tahini al glaseado.
- ¿Prefieres algo más fresco? Sustituye la miel por zumo de naranja.
- También está deliciosa al día siguiente, fría, en ensalada o bowl.










