Una pasta sencilla y reconfortante con un toque asiático.
Los espaguetis integrales aportan profundidad y fibra, el bok choy añade frescura y textura, y las chalotas fritas y crujientes son ese potenciador de sabor que lleva el plato a otro nivel.
Rápida, nutritiva y llena de carácter.
Por qué te va a encantar esta receta
- ✔ Lista en 20–25 minutos
- ✔ Llena de contraste y textura
- ✔ Rica en fibra
- ✔ Fácil de personalizar (añade tofu, pollo o gambas)
- ✔ Las chalotas crujientes la hacen irresistible
Ingredientes (2 porciones)
- 180 g de pasta integral (espaguetis o linguini)
- 3–4 bok choy pequeños
- 1 cebolla mediana
- 2 dientes de ajo
- 1–2 tomates maduros (o 150 g de tomate triturado)
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- 1 cucharada de salsa de soja
- 1 cucharada de salsa de pescado
- ½ cucharadita de copos de chile (opcional)
- Sal al gusto
- 2–3 cucharadas de chalotas fritas crujientes
- Pimienta negra recién molida
Preparación
1. Cocina la pasta
Hierve abundante agua con sal.
Cuece la pasta hasta que esté al dente.
Reserva ½ taza del agua de cocción antes de escurrir.
2. Prepara el bok choy
Córtalo longitudinalmente en mitades o cuartos.
Lávalo bien para eliminar cualquier resto de arena en la base.
3. Sofríe la base aromática
Calienta el aceite de oliva en una sartén grande a fuego medio.
Añade la cebolla picada y cocina durante 3–4 minutos hasta que esté tierna.
Agrega el ajo picado y cocina 30 segundos más hasta que desprenda aroma.
4. Incorpora el tomate
Añade los tomates picados o triturados.
Cocina 3–5 minutos hasta que la salsa espese ligeramente.
Sazona con salsa de soja, salsa de pescado, chile y sal.
5. Añade el bok choy
Incorpóralo a la sartén y cocina 2–3 minutos.
Debe quedar verde brillante y ligeramente crujiente.
6. Mezcla con la pasta
Añade la pasta escurrida a la sartén.
Si es necesario, agrega un poco del agua de cocción para lograr una textura más sedosa.
Mezcla bien.
7. Toque final
Sirve en platos y espolvorea generosamente con chalotas fritas crujientes.
Finaliza con pimienta negra recién molida.
Consejos y variaciones
- Añade tofu, pollo a la plancha o gambas para más proteína.
- Puedes sustituir el bok choy por espinacas o kale.
- El ajo frito crujiente también funciona perfectamente.
- Añade un poco de sriracha si te gusta más picante.
Por qué las chalotas crujientes marcan la diferencia
En el Sudeste Asiático, las chalotas fritas se venden en pequeños paquetes y se utilizan como potenciador de sabor universal.
Aportan:
- textura crujiente
- dulzor caramelizado
- profundidad aromática
A veces, lo único que necesita una pasta sencilla es una cucharada de magia crujiente.









