Últimamente echaba de menos una comida menos viva — así que aquí está mi clásico favorito: pastel de hígado.
Capas de crema, zanahorias caramelizadas y hierbas frescas — un plato rico, salado y lleno de consuelo.
Ingredientes:
- 500 g de hígado de pollo o de res
- 2 huevos
- 150 ml de leche
- 3–4 cucharadas de harina
- 1 cebolla picada
- 2 zanahorias ralladas y salteadas
- 250 g de crema agria o mayonesa
- Sal y pimienta al gusto
- Aceite para freír
- Hierbas frescas (eneldo o perejil) para decorar
Preparación:
- Preparar el hígado:
Tritura el hígado en una licuadora o procesador de alimentos hasta obtener una mezcla suave. - Hacer la masa:
Agrega los huevos, la leche, la harina, sal y pimienta. Mezcla hasta obtener una masa homogénea, parecida a la crema líquida. - Cocinar los panqueques de hígado:
Calienta un poco de aceite en una sartén y cocina panqueques delgados por ambos lados (1–2 minutos por lado). - Preparar el relleno:
Sofríe la cebolla y la zanahoria hasta que estén suaves y doradas. - Montar el pastel:
En un plato, forma las capas así:
panqueque → salsa cremosa → mezcla de zanahoria → panqueque, y repite hasta terminar.
Cubre la parte superior con más salsa y decora con hierbas frescas. - Dejar reposar:
Refrigera al menos 1–2 horas para que se mezclen los sabores.
Para Servir:
Se puede servir frío o ligeramente tibio — rico, cremoso y reconfortante.
Perfecto para cuando ya tuviste demasiada comida “viva”.










